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Cómo convencer a los niños de que coman fruta

Las frutas y verduras son alimentos esenciales en la dieta de las personas, especialmente en los niños que se encuentran en etapas de crecimiento y desarrollo. Las frutas y verduras están libres de grasas y aportan una gran variedad de vitaminas, minerales, fibras, entre otros elementos que ayudan a mantener una buena salud y fortalecer el crecimiento de los niños, por eso se aconseja ingerir de 3 a 5 frutas por día.

Además estos alimentos son ideales en la prevención de la obesidad infantil así como otras enfermedades. Pero a veces es difícil convencer a los pequeños de  que tomen estos alimentos y de la importancia que tiene para su salud una buena alimentación; dicen que nos les gusta o que les dan asco, lo cual puede deberse al sabor del alimento en sí, el olor, el color, la textura o la forma de cocinarlos. Los estudios dicen que esta desgana de los niños a tomar frutas y verduras se debe a que estos comen para calmar su hambre de manera instintiva. Los cereales, los azúcares, las féculas o las grasas (lo que podemos traducir en dulces, bollería, pizzas, hamburguesas, etc.), sacian mucho más que las verduras o la fruta. De ahí  que los niños escojan más estos alimentos a la hora de comer.

Otros estudios afirman que el gusto dulce es innato, por eso los bebés lo aceptan sin problemas; en cambio los gustos ácido, salado y amargo se aprenden y por ello tienen un valor más personal a la hora de aceptarlos. Así mismo, el factor social tiene mucho que ver en la alimentación de nuestros niños; son numerosos los anuncios publicitarios dedicados a “alimentos ideales” para los niños  (galletas, lácteos, restaurantes de comida rápida en los cuales muchos niños celebran sus cumpleaños, etc). En cambio hay poca la publicidad sobre frutas o verduras. Los niños suelen llevar al colegio para tomar en su almuerzo muchos de estos alimentos anunciados en televisión, por ejemplo, o muchos bocadillos.

Por todo ello, a continuación se proponen una serie de consejos que serán de gran utilidad a la hora de convencer a los niños de incluir la fruta en su alimentación habitual.

 

  1. Comenzar cuanto antes. Los especialistas en nutrición infantil afirman que la aceptación de los nuevos alimentos es más fácil en los niños de entre 2 y 4 años, por eso es importante inculcarles en la toma de frutas y verduras desde bien pequeñitos.
  2. Enseñar con el ejemplo. Los niños imitan aquellos comportamientos que observan en su entorno cercano, sobre todo la de sus familiares, por eso es muy importante que vean a las personas que conviven con ellos comer fruta y disfrutar de ello. Consuma frutas a diario y las probabilidades de que sus hijos también las ingieran serán mayores. Cuando se sirva fruta di algo así como: ¡Um, qué rico!, para crearles incertidumbre y ganas de ingerirlas.
  3. Según varios estudios, existe una fuerte relación entre los gustos alimentarios de los niños y las veces que los padres sacan la comida a la mesa, es decir, la perseverancia en volver a enseñar la comida que los niños rechazan.
    Si los niños ven de nuevo la comida y los nuevos platos, será más fácil que acaben probándolo. Por eso, presente la fruta ya preparada, pelada y cortada y así les costará menos comerla.
  4. Variedad de frutas, creatividad e imaginación: Si las piezas de fruta son grandes se pueden poner varias mitades de frutas diferentes, así el plato es más colorido, menos aburrido y los sabores más atractivos. Intente variar de fruta casi a diario, para que no se aburra o presentarla de diversas maneras. Haga zumos, macedonias, brochetas o batidos, utilice los moldes de cortar galletas para cortar las frutas de formas divertidas, haga helados con fruta batida, un bizcocho de frutas casero, y hágale partícipe de la preparación de estas comidas, a modo de recompensas por haber comido fruta o como manera motivadora a que las coman. También puede sorprender a sus hijos con juegos, registros, murales en cartulinas de colores, etc. Pueden hacer juntos una cartulina y pegarla en el frigo, en la que ponga un menú de fruta diario para toda la familia, con casillas para cada uno marque si ha tomado todas las frutas que tocaban ese día, o si ha tomado frutas extra… y se puede hacer un recuento a final de semana para determinar al ganador, el cual podrá será el encargado de elegir y elaborar la cena del sábado, por ejemplo.
  5. Añadir frutas a comidas que al niño le gusten. Puede añadir fruta al yogur o combinar fruta en los cereales.
  6. Cuidado con el tamaño de las porciones. Los niños no deben comer las mismas cantidades que los adultos, por eso debemos cuidar el tamaño de las porciones y no poner platos extra. Conforme los niños crecen se puede aumentar el tamaño de la porción, no debemos pretender que la cantidad de alimento que tome un niño sea igual que la de un adulto.
  7. Hacerles partícipes de la comprar. Si les ayudan a hacer la compra, dejando que el niño elija la fruta que más les gusta, ayudarán a que se sienta importante en dicha elección. Cuando vayan al supermercado, haga que el niño escoja la fruta para el postre que van a preparar juntos para el almuerzo o la cena. Anímenlos a elegir siempre una fruta diferente.
  8. Fijar un horario diario para consumirlas. Es recomendable tomar tres frutas diarias y la merienda es uno de los mejores momentos para consumirlas, así como en el almuerzo y en el desayuno. Establecer estas rutinas facilitará el consumo en el niño ya que “es el momento de la fruta”
  9. Intentarlo varias veces. Si al niño no le gusta una fruta determinada, no le fuerce demasiado para que no haga una mala asociación de ese alimento en sí. Pero hágale saber que al menos tiene probar un bocado. Si no se rinde y hace que el niño pruebe dicha fruta en varias ocasiones, finalmente la probará.